“La Playa”
Dirigida por Danny Boyle, en la que Leonardo DiCaprio interpreta a Richard, un chico que llega a una isla de Tailandia apartada de la civilización. Allí, encuentra una microsociedad, más allá de la idealización que puede parecer en un primer momento, se descubren los matices un carácter sectario.
Irónicamente, me ha llamado la atención la relación del desarrollo del humano dentro del entorno natural, dejando atrás el modelo de vida sistemático que tenemos impuesto. Casi como un paseo, observamos la manera en la que el protagonista aprende otros lenguajes relacionales, como por ejemplo, el poliamor. Sin embargo, esta historia se vuelve oscura, y tal como los animales, en aquella ciudad sin ley no hay juicio de moralidad.
Analizando el cambio de cultura que esto supone, podríamos trazar una línea paralela entre la forma en que las personas adquieren naturalmente habilidades lingüísticas y las creadas experiencias e interacciones de la vida real.
